coreografía e interpretación: Michelle Man
música original Alfonso García de la Torre
puesta en escena y fotografía: Elena Pérez Garrigues
técnico artístico: Stefano Fabris
montaje gráfico: Elena Pascual
cámara de vídeo: José Sevilla
diseño de iluminación: Miguel Angel Camacho

El proyecto estudia la relación REALIDAD-IMAGEN-MEMORIA investigando en el proceso de construcción-destrucción a partir de la acumulación de capas.
Surge a partir de la relación cuerpo-materia en el entorno privilegiado de un claustro en ruinas en proceso de rehabilitación. A través de la imagen y su capacidad evocadora se convierte en un viaje por la memoria.
En una segunda fase del proyecto se descontextualizan estas ideas para trasladarlas al Aula de Danza. La coreografía, las imágenes, los textos en el espejo (muro limite con el claustro), recrean en la memoria del espectador una imagen fragmentada de un entrono desconocido: el claustro.
Una tercera fase del proyecto nos lleva a la abstracción de estas ideas centrándonos en un viaje por la memoria a través de la danza, los objetos, la música y la fotografía. Los elementos se reducen al máximo añadiéndose o eliminándose conforme avanzamos entre las capas de la memoria.
Por que hay piedras que guardo se creó para un espacio insólito que puede ser exterior o el interior de un edificio antiguo (…) El proceso de creación surge de las posibilidades propias de un entorno concreto: luz, materiales, perspectivas, visiones… Por tanto, es una pieza dinámica capaz de adaptarse a cualquier entorno apropiándose de las características inherentes a este nuevo lugar. Representable en cualquier espacio exterior o en el interior a partir de las ideas de origen e involucrando al publico que comparte el espacio de acción con la interprete.